El boom de la cocina asiática parece no tener fin. Chinos, japoneses y demás delicias del lejano Oriente acaparan la oferta de los restaurantes. ¿Qué vinos se pueden pedir para sacarles el mejor partido?

Raúl Villabride, sumiller del Hotel Ritz de Madrid, describe la cocina asiática como “un intenso mundo de texturas y peculiaridades. Su intensidad en las salsas y en los sabores puede convertirse en todo un reto para poder armonizarla y fusionarla con el vino. Aunque hay que detenerse en cada producto y en cada procedencia, en líneas generales podemos decir que es perfecta para vinos tranquilos como los blancos y los espumosos”, dice. Para este experto, los vinos de Jerez, como la manzanilla y el fino, se articulan muy bien con esta cocina y gustativamente son los que mejor les van. También son aptos los vinos procedentes de variedades autóctonas, como un Zanelo catalán, un Verdejo de Castilla y León o un Albariño gallego”.

COCINA CHINA
Es la primera que llegó a nuestro país y la que más se ha revalorizado. El restaurante chino Tse-Yang, que es considerado como uno de los de referencia en Madrid, está ubicado en uno de los hoteles más lujosos de la capital, el Villa Magna. El sumiller y director, Raúl García, explica las distintas variedades de comida que sirven en este establecimiento y sus recomendaciones de maridaje. “Tenemos cuatro tipos diferentes de cocina de cuatro lugares de China: Sechuán, Shanghai, Cantón y Pekín. Maridar la comida asiática con vinos españoles es un acierto. Hoy, la enología se cuida mucho en nuestro país, y se caracteriza por la excelencia y la variedad. La comida china es muy rica en oligoelementos y muy saludable porque se cuida mucho la materia prima y porque los tiempo de cocción son mínimos pero a muy alta temperatura, lo que mantiene todo su valor energético y nutricional”.

Entre las especialidades de Pekín cabe destacar el pato laqueado, que se marida con un tinto. Raúl García recomienda acompañarlo, entre otros vinos, con un Neo crianza de Ribera del Duero con 100% tempranillo o con un Gran Claustro crianza de 2001 de la Costa Brava de las variedades de uva cavernet, merlot y garnacha.

La comida de Sechuán es más especiada y picante, y entre sus ingredientes es fácil encontrar vieiras y gambas. Para Raúl García, “los mejores vinos que acompañan a estos platos son los tintos fuertes como un Toro de Viña San Román 2003 de Telmo Rodríguez, que es 100% uva tinta de esta denominación de origen, o el Rioja Luis Cañas Selección de la familia”.
El pollo, el marisco, el arroz y el buey presiden los menús de Shanghai. “Para estos platos nada mejor que el vino blanco. Por su calidad y precio recomiendo un Baza de Denominación de Origen de Rueda. En Tse-Yang también tenemos Yarden, que es un vino libanés espectacular. Por último, el espumoso y el cava van siempre perfectos para la comida cantonesa”.

COMIDA JAPONESA
Atrás queda la limitada idea de que la comida japonesa es sólo pescado crudo. Hoy es una de las cocinas más exquisitas del panorama nacional. El restaurante japonés Shiratori, de Madrid, es ejemplo de fidelidad a la tradición milenaria de esta gastronomía. Su jefe de sala y sumiller Francisco Arias afirma que “el sushi y el sashimi son los ejes de la cocina de Japón, pero no hay que olvidarse de que es pionera en la introducción de la tempura, una fritura muy ligera que da un sabor único a los platos”. Francisco sorprende con su propuesta de maridaje: “Lo que mejor cuadra con este tipo de comida es la manzanilla de Jerez, pero no se puede esperar que los clientes coman con manzanilla. El cava Rosé y los blancos con fermentados en madera también son óptimos. Recomendaría un blanco de uva Garnacha de Priorato o una Verdejo de la denominación de origen de Rueda”.

COMIDA TAILANDESA
Con sedes en Madrid, Barcelona, México, Casablanca y San Paulo, la tradición y la vanguardia de la cocina tailandesa conviven en armonía en el restaurante Thaï Gargens.
Encarnación Martínez, directora de la sede en la Cuidad Condal destaca entre sus platos la ensalada exótica Yuma-Hua-Pli crujiente a base de flor de banana y el Ma prao que es filete de buey con curri. “Para acompañar lo mejor son los vinos afrutados como el albariño de las Rías Baixas porque se trata de comida con muchas especies También es interesante maridar esta comida con la cerveza, más concretamente con la Singa que es tailandesa”.

COMIDA COREANA
De la mano de la empresaria coreana So-Jeong Kim, el restaurante Soya & Oliva presentó hace un año y medio un nuevo concepto basado en la barbacoa asiática. Una nueva forma de cocinar que no perturba la esencia de esta gastronomía. Javier Álvarez es maître de este establecimiento y considera que “tanto el vino tinto, como el rosado y el blanco tienen cabida en la cocina coreana. Para la carne de buey macerada y asada en barbacoa yo pondría un Olvena Crianza de 2003. El homónimo de este vino en blanco y fermentado durante 4 meses en barrica es perfecto para el atún rojo en salsa de soja y wuasabi. El rosado viene de la mano de la tempura Green Gardens”.

Propuestas para los platos más solicitados
Arroz:
Vino blanco. Baza de
Denominación de Origen
de Rueda.

Pato lacado:
Vino tinto. Monovarietal de
tempranillo crianza de Ribera del Duero

Pescado y mariscos:
Vinos blancos. Por ejemplo, un Yarden libanés.

Tempura:
Cava Rosé y los blancos
fermentados en barrica
de roble y uva garnacha

Yuma-hua-pli tailandés:
Albariño de las Rías Baixas

Curri:
Cerveza Singa

Buey:
Vino tinto. Olvena
Crianza de 2003.

Fuente:digitalnegocio.com

  • Las diferencias entre el paté y el ‘foie-gras’
  • Lanzan el primer vino español con sabor a Rumania
  • El vino español “El Prado” aumentará su presencia en Reino Unido con una fuerte campaña de marketing

    0 Comentarios de “Un vino español para cada ‘sushi’ o pato laqueado”

    1. No hay comentarios

    Comentar noticia




    

    Publicidad







      Sindicación

      Subscríbase a nuestro RSS